
Una parte de el quería, la otra no. Sentía como que dos personas a la vez luchaban por dominarlo, controlarlo, manipularlo. Él era un espectador de lujo en esta confrontación. Pero qué podía hacer? si ellos dos, en realidad, eran él.
Se sentía así, dividido por dos puntos, que a veces chocaban y lo confundían. A pesar de considerarse una persona racional, no podía evitar dejarse llevar por la pasión y actuar inconscientemente. Aunque lo aterraba actuar de este ultimo modo, no sentir el control sobre si mismo, dejarse llevar, era algo que no le gustaba sentir. Reprimía todo tipo de impulsos.
Siempre espero ESE día, en el que iba a suceder. Hacia días, meses y hasta casi años que venia imaginando lo que sucedería. Mil posibles situaciones, y el doble de respuestas a estas pensó. De nada sirvió. Sucedió cuando menos lo esperaba. Cuando menos lo deseaba. Cuando menos lo necesitaba.
Corrió a una montaña, donde solo su sombra y su respiración le hacían compañía. Quiso ocultarse, quiso desaparecer.. De nada sirvió, comprobó que la única forma de seguir era nunca dejar de sonreír..
de sonreír..
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