domingo, 27 de julio de 2008

Partiendo de la premisa de que el hombre crea y destruye a su antojo, me permito preguntarme ¿porque los sentimientos (clara creación del hombre) algunos pueden destruirlos tan facilmente y otros no?. Yo puedo destruir todo a mi paso, eso creía. Ayer alguien me dijo "la vida te enseña a vivir", y realmente me dejo pensando. Por un lado es cierto, nadie nace "sabiendo", y de aquí millones de teorías que no me voy a poner a contar/explicar sobre mecanismos de aprendizaje. Pero algo es seguro, la vida es la que nos enseña, "nuestra" vida y la de los demás. ¿De donde vienen las experiencias? de la vida, obvio. ¿De donde vienen los recuerdos? también de la vida. Todo lo que me imagino viene de la vida, esa que me enseña a vivir, y de donde yo decido si aprendo o no, y que es lo que tomo de ella y que no. Alguno me dirá: "Bueno si, ok, pero que es la vida en sí?". No es algo en sí, lo es todo, o no. Yo lo pensaría mas como una suma de una gran cantidad de partes, o de una sola parte a la vez. Es decir es la vida de uno y la de todos, que terminan formando una, pero concluye siendo propia de cada uno.
"La vida te enseña a vivir", maldita forma de la vida de enseñarnos.

Como dije antes, la vida es una creacion de las personas, todo concepto de algo es una creacion de la humanidad, por lo tanto pierde el caracter de "inmortal". Y es por esta causa por la cual todos los conceptos cambian (mueren y vuelven a nacer) con el tiempo.

martes, 1 de julio de 2008


Tres chicos se encuentran una lampara, la frotan y de ahí sale un genio. Este los mira un momento y les dice que les va a conceder un deseo a cada uno. El primero de los chicos da unos pasos hacia adelante y dice: -quiero ser de grande el hombre mas poderoso del mundo-. El genio lo mira y le dice en un suspiro "concedido". El segundo chico se adelanta algunas pasos mas que el primero y le grita al genio: -yo quiero ser la persona mas rica del mundo!!-. De nuevo se escucha un "concedido". El tercero no dice nada, y mantiene un silencio prolongado. Los otros dos lo miran sin entender que le sucede. De golpe rompe el silencio y dice con la voz quebrada: -yo quiero ser feliz, necesito serlo!, no quiero nada mas, solo felicidad! por favor..-. El genio lo mira y le responde:-no puedo concederte ese deseo, las personas no nacieron para ser felices, y otorgarte ese deseo es ir contra tu propia naturaleza, lo siento-. El tercero, secándose las lágrimas, le dice: -bueno entonces deseo volver el tiempo atrás y reparar mis errores-. Concedido.