martes, 6 de mayo de 2008



Una historia esta dando vueltas en mi cabeza desde pibe.
Hace tiempo dejé de escribir esas cosas que yo escribía, y aunque me siento seguido frente a esta pantalla, nada sale de mis dedos si mi cabeza esta apagada. Pero una historia esta dando vueltas, esta esperando. Quizás un relato de amor, de odio, de separaciones. De hijos. De drogas, de robos, de muertes. Quizás varios matrimonios, viajes, abandonos. Probablemente la disconformidad con este mundo y la resignación, la estúpida resignación. Un cuento de suicidios, besos, cartas. De oro, de petróleo. De crímenes, heroísmos. Mil palabras contando algo único, excepcional.
Inicio, nudo y desenlace. Apariencias, experiencias. Belleza, poesía, verbos y sustantivos. Hojas y hojas llenas con hechos maravillosos, atrapantes, conmovedores. Algunos borrones, muchas correcciones. Opiniones, elogios. La historia saldrá disparada de mis dedos y yo ni voy a darme cuenta. Entonces voy a verla, voy a volver a leerla y voy a estar impresionado. Cuánto se puede decir con solo algunas ideas. Voy a sentirme realizado. Conforme. Voy a querer la fama, el éxito, las ofertas, las ventas. Pero aunque no me lo voy a esperar, las editoriales van a cerrarme las puertas en la cara. Van a tratarme de negativo, de polémico. También de positivo, de universal. Van a reírse en mis caras, a llorar en mis hombros. Y yo voy a quedarme con las manos vacías.
“No se pueden contar mil vidas en unas cuantas hojas”, voy a pensar. Y entonces volveré al trabajo y apagaré la pantalla por un tiempo.

No hay comentarios: